domingo, 15 de noviembre de 2015

Perdido

Una de las entradas del blog debía contener algún tipo de contenido divulgativo de la carrera que estábamos estudiando y, aunque a priori parece una tontería he tenido varias dudas...

Cuando yo empecé la universidad, comencé estudiando Ingeniería Civil pero por devenires del destino o quién sabe porqué, empece a trabajar y la carrera fue quedando en un segundo plano hasta que finalmente dejé de ir ante la imposibilidad de compatibilizarlo. Tras alcanzar cierta estabilidad y equilibrio quise retomar mis estudios universitarios pero  se me planteó una duda, poder continuar con mi carrera o comenzar una nueva, mucho más relacionada con mi actividad laboral. Escogí la segunda opción.

Sin embargo al poco de empezar, tuvimos que asistir a los premios PBS en los que observé varios proyectos de Ingeniería Civil y sentí que algo se removía en el interior. Lo echaba de menos y empecé a dudar en si mi elección fue correcta. Cunado empecé mi etapa universitaria la escogí porque me gustaba, se me daba bien, pero quizás me fui quemando por el estrés y cada vez le tenía menos aprecio llegando incluso a pensar que mi destino y futuro nunca pasarían por la ingeniería civil. Ahora solo puedo afirmar que me encuentro perdido, no sé por donde tirar, pero también se que necesito perderme para poder encontrarme.

Hasta que ese momento llegue, quiero dedicar la entrada a la Ingeniería Civil, esa rama de la ingeniería que parece no tener futuro en nuestro país, pero nada más alejado de la realidad. Si bien es cierto que no se hará grandes infraestructuras, pues en épocas de bonanza se construyó incluso por encima de nuestras necesidades y posibilidades, no todo lo que se hizo en aquel ciclo económico está bien hecho (se cometieron muchos excesos y la ingeniería civil perdió su racionalismo). La Ingeniería Civil tiene que actuar en su campo más dedicado al transporte, urbanismo, logística y gestión con el fin de corregir los errores del pasado, con el fin de corregir las deficiencias de los grandes ensanches que proliferan en nuestras ciudades, con la corrección de los cientos de miles de rotondas construidas sólo para exhibir caros monumentos, polígonos y plataformas logísticas construidas sin las comunicaciones necesarias y un muy largo etcétera...

Porque la Ingeniería Civil no son sólo presas y puentes, hay muchas mas disciplinas que consiguen que todo lo que se realice funcione, pues su finalidad es mejorar ciertos aspectos, no "redecorarlos". Tras ello hay largos estudios estadísticos sobre la población, cultura, hábitos, económicos, gestión... 

La obras de ingeniería civil son caras y la labor será optimizar esos recursos para conseguir la solución más optima, aunque creo que labor de todos los ingenieros es aplicar el ingenio para aportar las mejores soluciones.

En mi anterior etapa llegué a estudiar una asignatura que me apasionaba, Explotación Portuaria, en la que aprendíamos la logística de los puertos, pues no podíamos realizar un buen puerto sin conocer cómo funciona, y mejorar así su funcionamiento teniendo en cuenta que la mayoría de los "cuellos de botella" de su funcionamiento se encuentran en aspectos solucionables con mejoras de infraestructura y superestructura.

Engloba tantos aspectos, que me maravilla. Me despido y os dejo con una imagen del Puerto de Rotterdam, el más grande de Europa.

sábado, 14 de noviembre de 2015

El ocaso de la humanidad


Hoy es inevitable hablar del horror. Ha sido un día de debate, de reflexión, intentando comprender en qué momento de la humanidad todo se torció para que las personas lleguemos a cometer actos terroristas como los sucedidos anoche en París. No llego a entender el por qué, cuál es la necesidad de que, a lo largo de la historia, solucionemos los problemas atacándonos entre nosotros.

Lo sucedido anoche en París no hace si no tensar la cuerda en una sociedad Europea que cada vez, y ojalá no sea así, será más reacia a la multiculturalidad y pluralidad, y cada vez resulta más difícil reprochar a los que piensan ya así,  pues nuestra propia condición humana nos lleva a protegernos.

Sin embargo creo que hay que analizar los hechos con detenimiento, que hay detrás de todo lo sucedido, porque algo les ha movido a ello, y tendremos que conocerlo para poder atajar el problema. Quizás sea puto fanatismo, pero tenemos que reconocer que la multiculturalidad, entendida como la convivencia con respeto y tolerancia, ha fallado. Y esto se demuestra cuando jóvenes, hijos de inmigrantes, nacidos ya en Europa (los mal denominados inmigrantes de segunda generación) optan por el radicalismo contra su propia tierra, la que le vio nacer y crecer y les ha dado todo cuanto tienen y a pesar de todo ello no sienten que encajen y pertenezcan a la misma. 

Puede que el hecho de que se nos denomine aún "inmigrantes", cuando yo nunca he emigrado, demuestra que en la sociedad hay algo que falla. O quizás sea un tema de educación. Es un tema complejo, y hoy hemos debatido largo de ello en mi entorno familiar. Yo vine al mundo en España y mis padres, pese a ser de Perú, me ensañaron a estar orgulloso de mis orígenes de los que además estoy muy contento, pero más aún me ensañaron a amar la tierra en que nací y que nos ha dado todo lo que tenemos hoy en día (algo que quizás no se de en todos los entornos familiares). 

Trabajaré, lucharé y defenderé siempre a mi país, España, y aún con eso en ocasiones he tenido que soportar comentarios en los que se me mandaba a mi país, o se me hacía presente que yo no soy español 100%. He sabido aguantarlo, nadie me va a decir de donde soy o de donde me siento, pero no todas las personas son iguales.

Nunca llegaré a entender la causa de todo esto, sólo puedo concluir que nuestra condición humana, que es sentir, emocionarse, padecer, acabará con todos nosotros si no somos capaces de ponerle solución.

Hasta entonces recemos, por París, por que acabe el horror, y porque llegue un tiempo en el que todos sepamos convivir con respeto y tolerancia, porque el mundo es de todos y es una casualidad tan remota del universo que tenemos que celebrar la vida con felicidad.


miércoles, 11 de noviembre de 2015

Premios JES


Hace ya tiempo que no publico ningún post, el estrés y trajín de las últimas semanas me han limitado mucho. Pero hace unos días tuvimos la oportunidad de ir a los Premios JES, un evento que premia a las mejores iniciativas de emprendimiento social.

Uno de los premiados fue RIE (Red Internacional de Educación), una joven entidad que busca la renovación de la educación. En su pequeño discurso mencionaron la frase de Nelson Mandela que se encuentra en la imagen de entrada del blog, una frase que me hizo reflexionar. Según la primera de las acepciones de la RAE, educar es dirigir, encaminar, doctrinar. Sin duda un arma de doble filo sobre la cuál se toman decisiones sobre ella muy a la ligera, o quizás no. 

Adoctrinar es enseñar los principios de una determinada creencia, y eso es lo que precisamente es la educación según el diccionario de nuestra lengua. 

Pienso que educar, o la educación mejor dicho, ha sido un instrumento utilizado a lo largo del tiempo por muchos gobiernos u organismos para dirigir a las masas al objetivo que les interesa. Esto suena lejano, países donde no se educa porque no interesa y las dictaduras se perpetúan, sin embargo en países como el nuestro la educación ha sido la gran segundona que los gobiernos han cambiado según su parecer para que los niños se formen según sus ideales, al fin y al cabo, mañana pueden ser sus votantes, y eso es dinero.

No quiero decir con ello que los gobiernos hayan sido malintencionados, pero es la única escusa que se me ocurre para la tremenda irresponsabilidad que han cometido para que el sistema educativo público, el que pagamos todos con nuestros impuestos esté en la situación en la que se encuentra, con una alta tasa de abandono escolar y con medios bastante deprimentes. 

Cómo podemos asegurarnos u país de vanguardia, con una democracia de vanguardia, si no educamos a las personas para que tomen sus decisiones de manera libre y sobretodo consciente. Ojalá mas asociaciones como RIE se animen a cambiar la situación para que se eduque y no adoctrine.

Me gustaría despedirme con un dato, desde hace muchos años hay dos cosas que han cambiado en las sucesivas legislaturas: el Plan General de Infraestructuras y la ley de Educación.

lunes, 5 de octubre de 2015

Glosofobia

He de confesar que me sentí bastante escéptico cuando me tuve que enfrentar por primera vez a una clase de esta asignatura. No llegaba a comprender del todo su utilidad en la rama de la ingeniería, pero apenas dos semanas me están demostrando cuán equivocado estaba.

Este fin de semana se he leído en la versión digital de El País un artículo que me ha descubierto un mal endémico en los sectores profesionales de nuestro país: la falta de habilidad para comunicarse en público.

En el se cita como el sector mas profesional de nuestro país carece de esta habilidad, y sufre temor a hablar en público, la denominada glosofobia. Muchas empresas se han visto obligadas a dar clases a sus más altos directivos para poder desarrollar esta habilidad, pues no la han aprendido en su etapa académica. 

Puede que sean profesionales con mucho conocimiento en su sector, pero como reza el título del artículo, el buen orador triunfa.

viernes, 2 de octubre de 2015

Respira



Bienvenidos a Karlo, un blog que nace a raíz de la asignatura de Habilidades de Comunicación que estoy cursando actualmente en la Universidad Europea de Madrid. 

Soy Karlo André y, evidentemente, soy un alumno de la asignatura. Nací en Madrid aunque la tierra de mis orígenes se encuentra a unos cuantos miles de kilómetros. Además de un proyecto de ingeniero, soy un apasionado del teatro, y esto es de lo quería hablar en esta primera entrada.

Bueno, no de eso exactamente, si no de lo que supone exponerte ante una multitud de personas y lo difícil que es, por lo menos para mi, salir airoso de la situación. 

Cuando he tenido la oportunidad de participar en diversas obras de teatro y estoy a punto de salir a escena comienzo a respirar más rápido, el corazón se me acelera y los nervios comienzan a dominar mi cuerpo. Sin embargo, unas cuantas inspiraciones y espiraciones me bastan para recordar que no soy yo quien saldrá ahí fuera, será otra persona, con otros sentimientos y emociones con los que debo conectar, pero no soy yo al fin y al cabo. Y saldré a escena bajo atentas miradas que aunque, se crucen con la mía, no me afectan, no son el objetivo. 

Para mi se torna todo diferente cuando debo enfrentarme a un público y el personaje a interpretar soy yo mismo. Me siento mucho más vulnerable en una exposición o conferencia. Sé que si, a la gente no le gusta o gusto, será todo responsabilidad mía o de mi forma de ser. Por eso mis nervios se desbocan ante estas situaciones y, como algo intrínseco ya a mi forma de ser, no lo puedo evitar. La solución que me queda es casi la misma, relajarme, respirar profundamente y cantar mentalmente alguna canción en los momentos previos para evitar pensar a lo que me voy a enfrentar.